Lidera bien, comunica mejor: el decálogo de la comunicación que conecta

por Raquel Santos | Dic 6, 2024

La comunicación se ha convertido en la columna vertebral de toda empresa. En base a ella se crea una cultura organizacional abierta y positiva, es decir: democrática, participativa y que persigue el bienestar y el empoderamiento de los equipos.

También condiciona la forma de liderazgo y la estrategia de negocio, y aporta el valor añadido necesario para trascender y reforzar los objetivos de empresa. En definitiva, la comunicación marca el compás dentro de las compañías. Y lo hace a golpe de confianza y transparencia.

“Siempre que otorguemos importancia a las emociones y percepciones de nuestro receptor, respetando sus tiempos, tendremos oportunidad de influir y conectar”, Noemí Boza.

Sobre la importancia de la comunicación en el devenir de una empresa podría hablar, largo y tendido, Noemí Boza, editora de Menudas Empresas y experta en ese conjunto de actitudes y habilidades (lo que ella denomina liderazgo bombón) que son necesarias para desarrollar una comunicación auténtica, con capacidad de multiplicar los resultados de una empresa. 

Diez puntos esenciales y conectados con la esencia femenina

A través de las páginas de su primera obra, 'Por qué lo llaman liderazgo cuando quieren decir comunicación', Boza transita por los vericuetos del liderazgo efectivo. Y expone de forma práctica, e incluso didáctica, cómo desarrollar sabiamente una comunicación honesta. 

Boza atribuye a las mujeres una habilidad específica para “entender la comunicación como herramienta de conexión”.

Es más, en su capítulo siete, esta autora expone lo que denomina el decálogo de la comunicación que conecta. “Me he permitido describir los diez ingredientes del Decálogo de la comunicación que conecta con vocablos femeninos”, explica. Pero ¿por qué femeninos? Porque la autora atribuye a las mujeres una habilidad específica para “entender la comunicación como herramienta de conexión”, desde la empatía y la transformación, desde la autenticidad y la escucha activa.

“Dominar la comunicación nos acerca a nuestras metas y nos genera bienestar”, Noemí Boza.

Esos diez ingredientes constituyen, para esta editora y escritora, la esencia de una comunicación que debería permear en todas las capas de cualquier organización: 

1. La sonrisa, que seduce.

2. La sorpresa, que regenera neuronas y capta la atención.

3. La confesión, que une.

4. La velocidad, que sincroniza.

5. La pregunta, que nos hace reflexionar.

6. La palabra positiva, que mitiga la peor de las situaciones.

7. La cita, que inspira.

8. La distancia, que aproxima.

9. La chispa, que enciende y divierte.

10. La duración, que respeta.

A estos diez puntos, Boza suma la conclusión, que deja fuera del Decálogo porque, para la autora, representa más una obligación que una herramienta optativa: “La conclusión o idea que sintetiza nuestro mensaje es siempre necesaria. Me gustan las personas que hablan como si lo hicieran a través de titulares, pues su comunicación es poderosa, pero también las que hacen el esfuerzo de concluir”, subraya la autora y añade: “La capacidad de síntesis nos permite conectar”.

Raquel Santos
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