Internacionalizar una pyme ya no es una opción ambiciosa, es una necesidad estratégica. El caso de Aquí tu Reforma demuestra cómo escalar fuera de España combinando franquicia, tecnología y experiencia de cliente. Pero, ¿qué hay detrás de este crecimiento?
Hasta hace poco, salir fuera era el sueño de muchas pymes. Hoy empieza a parecerse más a una obligación. Mercados saturados, presión en márgenes y competencia global están empujando a muchas empresas españolas a mirar más allá de sus fronteras. Pero la internacionalización sigue teniendo una barrera clara: cómo hacerlo sin perder el control —ni la rentabilidad— en el intento.
Aquí es donde entra el caso de Aquí tu Reforma, una compañía que, en apenas seis años, ha pasado de operar en España a desplegar una red internacional con presencia en Europa y Latinoamérica.
¿La clave? No es solo crecer. Es cómo se crece.
España mira fuera (pero no siempre acierta)
España cuenta con una base empresarial fuertemente compuesta por pymes. Según el ICEX España Exportación e Inversiones, más del 99% del tejido empresarial son pequeñas y medianas empresas, pero solo una parte logra consolidar presencia internacional de forma sostenida. El problema no es tanto salir… como mantenerse.
Además, el informe SME Performance Review de la Comisión Europea señala que uno de los principales retos de las pymes europeas es escalar en mercados internacionales sin perder eficiencia operativa.
Es decir, crecer sin romper el modelo.
Aquí tu Reforma: crecer con sistema
El caso de Aquí tu Reforma resulta interesante porque rompe con un patrón habitual: la expansión desordenada. Fundada en 2019, la compañía ha construido un modelo híbrido que combina:
- Licencias digitales
- Franquicias
- Tiendas físicas (Concept Stores)
Hoy cuenta con 175 licencias digitales y 64 tiendas, y prevé abrir 67 nuevas en 2026 en mercados como España, Portugal y Latinoamérica. Pero lo diferencial no es el número. Es la arquitectura del modelo.
Pensar global, operar local (de verdad)
Uno de los errores más frecuentes en internacionalización es intentar replicar exactamente el mismo modelo en todos los mercados. Aquí tu Reforma ha optado por otra vía: adaptar la marca y la operativa a cada territorio, manteniendo una base tecnológica común. Esto se traduce en algo muy concreto: coherencia global con flexibilidad local. Como explica Enric Aparici: “Lo estamos haciendo junto a partners estratégicos y un ecosistema de licenciatarios cada vez más sólido”.
Y aquí aparece una palabra clave: partners.
La franquicia como palanca de escalado (bien entendida)
Muchas pymes ven la franquicia como una vía rápida de crecimiento. Pero también puede ser una fuente de descontrol si no se gestiona bien. En este caso, el modelo de licencia/franquicia digital permite escalar manteniendo estándares, procesos y tecnología centralizados. Es decir, crecer sin perder consistencia. Además, la apuesta por Concept Stores —especialmente en centros comerciales— introduce un elemento diferencial en un sector tradicionalmente atomizado y poco experiencial.
Tecnología como pegamento del modelo
Hay un factor que conecta todo: la tecnología. No como elemento accesorio, sino como columna vertebral que permite:
- Coordinar operaciones en distintos países
- Estandarizar procesos
- Garantizar la experiencia del cliente
Este enfoque conecta con lo que apunta el informe Globalization of SMEs de la OCDE: las pymes que internacionalizan con éxito son aquellas que combinan capacidades digitales con modelos de negocio escalables.
Aprendizajes clave para pymes
Más allá del caso concreto, hay varias lecciones claras:
1. Internacionalizar no es abrir mercados, es diseñar un modelo replicable
Sin sistema, el crecimiento se rompe.
2. Los partners son tan importantes como el producto
Elegir bien con quién creces es tan crítico como qué vendes.
3. La tecnología no es un plus, es el pegamento del negocio
Sin ella, escalar es inviable.
4. Adaptar no es renunciar, es sobrevivir
Cada mercado exige matices.
Hay algo que no aparece en los titulares, pero que explica gran parte del éxito de Aquí tu Reforma. La coherencia. Crecen, sí. Pero lo hacen manteniendo una lógica clara: mismo modelo, misma experiencia, misma propuesta de valor… adaptada a cada contexto. Y eso, en internacionalización, es más difícil de lo que parece. Porque el verdadero reto no es entrar en un país nuevo. Es ser capaz de reconocerte como empresa cuando ya estás en cinco.






