.- Redacción
El nuevo libro de Carlos Rodríguez Braun, titulado “La Cultura de la Libertad”, defiende la libertad desde múltiples perspectivas. El autor aborda no solo los aspectos económicos del liberalismo, sino también su influencia en la Iglesia, el periodismo, la tauromaquia, la política, la desigualdad y la literatura. Una defensa a la cultura de la libertad desde los conocimientos científicos hasta las tradiciones, usando como base el juicio crítico, las artes, los valores, las costumbres y los modos de vida.
Carlos Rodríguez Braun es catedrático de Historia del Pensamiento Económico, miembro del Colegio Libre de Eméritos de España y correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas de la Argentina. Ha publicado artículos académicos en revistas especializadas y es autor de treinta libros; los más recientes publicados en LID Editorial son: Economía de los no economistas (2011), Diez ensayos liberales II (2017), Diccionario incorrecto de la nueva normalidad (2020), Panfletos Liberales V (2022) y La cultura de la libertad (2024). Ha ejercido, asimismo, la actividad periodística y de divulgación de la economía. Fue director de España Económica y subdirector de Cambio 16 y del programa El valor del dinero en RTVE, y ha publicado miles de artículos de prensa. En la actualidad, es columnista de La Razón y Expansión, y colabora en Onda Cero en los programas Más de uno y La brújula.
El poder transformador del liberalismo
Desde este nuevo enfoque, Carlos Rodríguez Braun realiza un análisis sobre el liberalismo que va más allá de lo meramente económico, y nos ofrece una visión 360º de cómo influye en aspectos cotidianos como la Iglesia, el periodismo, la tauromaquia y la política, la desigualdad y la literatura.
A través de estas páginas, nos transmite que la esencia de la cultura de la libertad es que «la libertad no ha de ser propiciada y defendida por sus benéficos efectos económicos, aunque los tenga». La libertad es buena de por sí, es buena por sí misma, independientemente de sus consecuencias.
Según Rodríguez Braun, la esencia de la cultura de la libertad radica en que “la libertad no ha de ser propiciada y defendida por sus benéficos efectos económicos, aunque los tenga”. En otras palabras, la libertad no es solo un medio, sino un fin en sí misma. Este enfoque amplio y profundo nos invita a considerar la libertad como un valor fundamental más allá de sus consecuencias prácticas.
En palabras de Dalmacio Negro Pavón, Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, los ensayos recogidos en este libro ejemplifican las incongruencias y falacias del pseudoliberalismo dominante, enemigo de la auténtica tradición liberal: «Al afirmarse como soberano en el siglo XVI, la potencia expansiva del Estado alteró la trayectoria liberal de la historia de Europa y, en consecuencia, la de sus proyecciones extraeuropeas, determinada, como explica magistralmente Carlos Rodríguez Braun, por los Diez Mandamientos. La Revolución francesa eliminó definitivamente la soberanía de Dios, el origen del poder, y, liberado el deus mortalis del Deus inmortalis , tiende inevitablemente a ser totalitario, aunque se presente como liberal».






