Las pymes continúan siendo el principal motor de la economía española. Con una contribución cercana al 65% del PIB nacional y alrededor del 72% del empleo privado. Su capacidad para adaptarse a un mercado cada vez más digital será determinante para mantener su competitividad en los próximos años.
Con motivo del Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, Cargoboard pone el foco en uno de los grandes retos pendientes del tejido empresarial: trasladar la transformación digital a áreas operativas que, hasta ahora, han permanecido rezagadas, como la logística y el transporte.
Aunque España ha avanzado en digitalización, el proceso sigue siendo desigual. Según el último Informe de Digitalización de las Pymes del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), solo el 61,4 % de las empresas de diez o más empleados ha alcanzado un nivel básico de digitalización, una cifra todavía alejada del objetivo europeo de superar el 90% en 2030.
Esta brecha responde, principalmente, a limitaciones de tiempo, presupuesto y acceso a soluciones adaptadas a las necesidades reales de las pymes. Como consecuencia, muchas siguen gestionando procesos mediante herramientas desconectadas, lo que dificulta la planificación, el análisis de datos y la toma de decisiones.
La logística gana peso en el escenario empresarial
Uno de los ámbitos donde esta transformación resulta más urgente es la logística. El auge del comercio electrónico y la creciente demanda de entregas rápidas, trazables y flexibles han convertido el transporte en un factor estratégico para la experiencia del cliente y la rentabilidad del negocio.
Los datos reflejan esta evolución. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 26,6% de las empresas españolas de diez o más empleados realizó ventas por comercio electrónico durante 2024, generando un volumen de negocio de 399.368 millones de euros. Este crecimiento está elevando las exigencias sobre la cadena logística, que debe ofrecer mayor visibilidad, capacidad de seguimiento y eficiencia operativa.
Para muchas pymes, el desafío ya no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en acceder a soluciones que les permitan operar con herramientas similares a las de las grandes compañías sin asumir inversiones desorbitadas.
“Hablar de pymes es hablar de empresas que sostienen empleo y actividad en todo el país. Si queremos que sigan creciendo, también debemos facilitarles una logística más accesible, con información clara, seguimiento y soporte operativo” África Narbona, International Strategy Manager para España, Portugal e Italia en Cargoboard
Plataformas digitales y modelos más accesibles
En este contexto, están ganando protagonismo plataformas tecnológicas que centralizan la contratación, el seguimiento y la gestión del transporte en un único entorno digital. Este modelo permite a las pequeñas empresas acceder a redes logísticas más amplias, mejorar la planificación de sus envíos y disponer de información en tiempo real sobre sus operaciones.
La tendencia apunta hacia una digitalización más práctica, orientada a reducir la carga administrativa y optimizar la gestión diaria, en lugar de incorporar tecnología por sí misma. La automatización de procesos, la trazabilidad de los envíos y el acceso a datos para la toma de decisiones se perfilan como algunos de los elementos que marcarán la evolución del sector durante los próximos años.
En este escenario, compañías especializadas como Cargoboard apuestan por acercar estas capacidades a las pymes mediante plataformas que integran tecnología, una red europea de transporte y soporte operativo, con el objetivo de simplificar la gestión logística y facilitar el acceso a servicios que hasta hace poco estaban reservados a grandes empresas.
“La digitalización tiene sentido cuando reduce carga diaria y permite tomar mejores decisiones”, África Narbona
La visión de África refleja una tendencia cada vez más extendida: la competitividad de las pymes dependerá no solo de vender más, sino también de gestionar mejor cada etapa de su cadena de suministro.






