Pocos cambios están afectando tanto al día a día de las pequeñas y medianas empresas como la transformación silenciosa (y acelerada) de los medios de pago. Los consumidores pagan cada vez menos en efectivo, esperan inmediatez, seguridad y comodidad… y muchas pymes todavía no tienen claro cómo adaptarse. Pero lo cierto es que digitalizar y diversificar los medios de pago ya no es una opción: es una palanca directa para vender más, reducir costes y fidelizar clientes.
Y lo mejor: hacerlo ya no requiere grandes inversiones, sino buenas decisiones. Veamos qué está pasando y cómo puedes ponerte al día sin perder el norte (ni el margen de beneficio).
El efectivo cae… y Europa toma cartas en el asunto
El pago en efectivo sigue presente, pero va perdiendo protagonismo. En España, según datos del Banco de España, el 66% de los pagos diarios se siguen haciendo con billetes y monedas, pero en caída constante. Y la nueva Normativa Europea sobre Pagos en Efectivo, prevista para 2026, limitará aún más las transacciones en metálico, con topes que buscan reforzar la trazabilidad y combatir el fraude fiscal.
Además, el Banco Central Europeo, a través del informe SPACE 2024, muestra que solo el 5% de los consumidores en la zona euro usan ya pagos instantáneos con regularidad, aunque en España ese porcentaje alcanza el 6%, superando la media europea.
¿La conclusión? El efectivo no ha muerto, pero su hegemonía está en retirada, y las pymes que no estén preparadas para este cambio corren el riesgo de perder clientes y eficiencia. No en vano, según el estudio Tendencias FinTech 2025 de Craftgate las tendencias en medios de pago advierten que:
- Más del 85% de las empresas planea incorporar nuevos métodos de pago en los próximos 3 años.
- La privacidad (15%), la seguridad (16%) y la facilidad de uso (17%) son los factores que más valoran los consumidores en los pagos digitales.
- Los pagos instantáneos transfronterizos —es decir, pagar desde España a Portugal o Italia al momento— están emergiendo con fuerza, y Bizum ya está dando pasos en esa dirección.
Bizum y la revolución del pago instantáneo
Uno de los protagonistas de esta transición es Bizum. Con 29 millones de usuarios activos en España y más de 123 millones de compras en 2024 por un valor superior a 6.700 millones de euros, se ha convertido en el segundo método de pago más utilizado en e-commerce, con más de 86.000 comercios online adheridos.
Y es que el cliente actual, especialmente el joven, no quiere sacar la cartera. Quiere pagar con el móvil, rápido y seguro. En palabras de Alicia Fernández, responsable de desarrollo de negocio de Bizum:
“Nuestro objetivo es que las personas puedan pagar de forma cómoda, rápida y segura sus compras en cada vez más comercios y servicios. La incorporación a nuevas plataformas como Craftgate abre posibilidades tanto a empresas como a consumidores.”
¿Qué es Craftgate y por qué debería importarte?
La empresa Craftgate, especializada en orquestación de pagos, ha sido clave en facilitar que plataformas como Bizum estén disponibles en más pymes. Su sistema permite integrar distintos métodos de pago —Bizum, tarjetas, transferencias inmediatas— desde una sola plataforma, reduciendo comisiones, centralizando operaciones y mejorando el ratio de aceptación de los pagos.
Jorge Sorial, Country Manager de Craftgate, lo explica así:
“Facilitar el acceso al método de pago alternativo más popular era una prioridad. Pero, además, ayudamos a las empresas a adaptarse rápidamente a las demandas del mercado, reducir costes operativos y mejorar la experiencia del cliente.”
En un mundo donde el cliente manda, ofrecer medios de pago adaptados a sus hábitos marca la diferencia entre cerrar la venta o perderla. Para una pyme, esta transición no se trata solo de “seguir la moda”, sino de mantenerse competitiva, simplificar procesos y aumentar las ventas.
Porque al final, cada fricción que eliminamos en el momento del pago, es una oportunidad más de fidelizar. Y eso —en tiempos de márgenes estrechos y cambios rápidos— vale oro.






