Imperfección: la tendencia para conectar tu marca con los consumidores

por Raquel Santos | Mar 4, 2026

Quizás, en un mundo que parece gestionado por la IA, lo imperfecto sea inherente a lo humano. Y quizás, muchas personas necesiten, ahora más que nunca (en la era de los filtros), reclamar esa condición. 

Lo cierto es que la imperfección se ha convertido en tendencia para aquellas empresas, especialmente pymes, que tratan de competir con grandes multinacionales a base de transparencia, valores éticos y humanidad. Porque lo imperfecto nos permite empatizar, nos acerca emocionalmente.

De hecho, son muchas las empresas que han comenzado a invertir en esa imperfección para aumentar su credibilidad, la confianza y las cifras de engagement.

Esta forma de generar marca y de acercarse a los consumidores y consumidoras no es nueva. Domino’s Pizza ya la experimentó la década pasada, cuando reformó su receta tradicional en base a la opinión de su clientela a través de las redes sociales, en un momento en el que estaba recibiendo comentarios poco halagüeños respecto a la calidad de sus pizzas. La marca logró así mejorar su imagen y fortalecer su lugar en el mercado.

Lo imperfecto como elemento diferenciador

Se habla a menudo de la belleza de lo imperfecto. Porque lo imperfecto reivindica la singularidad. Un buen ejemplo de ello es el trabajo que llevó a cabo en 2019 Joan Tremoleda para Etnia Barcelona, L´Imperfect. Una campaña que se inspiró en las peculiaridades de los y las modelos para la promoción de sus gafas en esa temporada.

Es más, existe una filosofía japonesa que trata precisamente de lo imperfecto: Wabi-Sabi, que reclama una estética imperfecta e incompleta, que reivindica lo natural y la imperfección humana. 

Las marcas que se han acercado a la misma, tratan de aumentar su accesibilidad, la capacidad de comunicarse con la audiencia, la transparencia y la resiliencia para conectar más y mejor con su público. 

Suelen ser marcas a las que no les cuesta entonar el mea culpa ni reconocer sus errores. Y cuyos cánones de belleza se acercan a la realidad de la calle. De hecho, es habitual que recurran a elementos estéticos como los acabados desgastados, las piezas artesanales y en el caso de la moda, a modelos que no esconden sus imperfecciones, sino que las celebran como seña de identidad. Porque el exceso de perfección nos traslada a un ideal inalcanzable, nos resulta lejano, y poco auténtico.

Así pues, lo imperfecto va ganando terreno como estrategia de marketing de éxito, pues denota autenticidad y genera confianza.

Es más, en el diseño de packaging existe una tendencia denominada “friki” que apela directamente a esa tendencia de muchos consumidores y consumidoras por premiar lo imperfecto, aquellos alejado de los actuales estándares de belleza. ¿Cómo? A través de diseños que apelan a la honestidad del producto y de sus cualidades (incluso mostrando abiertamente sus vulnerabilidades), y de diseños impactantes que rompen con las reglas estéticas tradicionales, llamando poderosamente la atención del usuario. 

Para quienes buscan no consumir más, sino mejor, la imperfección se ha convertido en una gran aliada.

Dos pasos clave para hacer de la imperfección tu apuesta de éxito

1. Crea una cultura de empresa basada en lo humano

Es decir, no se trata de llevar a cabo una acción concreta de marketing, por ejemplo, una campaña de moda donde las modelos no posean cuerpos normativos. Se trata de algo más profundo, de crear toda una cultura de empresa. De los contrario, los y las consumidoras podrían tachar la estrategia de tu marca de mero postureo, cayendo en una crisis reputacional. 

Humanizar la marca significa mostrarla de manera honesta, con transparencia, dejando ver las vulnerabilidad, reconociendo los errores, conversando con la audiencia. Y, claro está, haciendo de lo imperfecto una seña de identidad también de puertas adentro. ¿De qué manera? A través de espacios de trabajo donde el error tenga cabida y no sea fruto de consecuencias laborales nefastas. La credibilidad llega de la mano de campañas de comunicación, internas y externas, capaces de generar confianza a largo plazo.

2. Trabaja la diferenciación

Lo imperfecto como un elemento diferenciado. No solo de tu producto o servicio, si no de todas las etapas que están involucradas en la cadena de valor. Desde el packaging a la forma de promoción de tus soluciones. En este sentido, la narrativa ha de ser tratada de manera cuidadosa. Los relatos reales, donde se muestra la fragilidad y vulnerabilidad de cada etapa en el proceso de diseño, producción, etc., tienden a conquistar a las audiencias, e incluso pueden invitar a la reflexión y a generar cierta conversación en las redes sociales. Porque, de esta manera, las marcas demuestran su sensibilidad y responsabilidad hacia los problemas sociales, y su empatía hacia diferentes colectivos.

Raquel Santos
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