Tu copiloto digital también puede meter la pata

por | Feb 2, 2026

Los agentes de IA ya trabajan en muchas pymes. Automatizan tareas, responden clientes y toman decisiones. Pero en 2026 pueden convertirse en la principal amenaza interna si no se gobiernan bien. ¿Está tu empresa preparada para convivir con esta nueva “identidad digital”?

Durante años, cuando hablábamos de amenaza interna, pensábamos en un empleado descontento, un despiste humano o una contraseña apuntada en un post-it. Hoy el guion ha cambiado. Y mucho. En 2026, según alertan desde Proofpoint, los copilotos y agentes de IA pueden superar a las personas como principal fuente de filtraciones de datos.

La razón es sencilla: los agentes heredan nuestros vicios. Si una pyme tiene permisos mal definidos, carpetas sin clasificar o accesos que nadie revisa desde hace años, la IA no va a corregirlo. Al contrario: lo amplificará. ¿El resultado? Datos sensibles mostrados a quien no debe… de forma automática, rápida y sin mala intención. Justo por eso es tan peligroso.

“Los copilotos no son simplemente herramientas, sino identidades por derecho propio”, advierten desde Proofpoint. Y aquí está el punto clave para cualquier gerente de pyme: si son identidades, hay que gestionarlas como tales.

Agentes de IA: eficientes, sí… pero también ingenuos

Una pyme no despliega IA para complicarse la vida. Lo hace para ganar tiempo, reducir costes y competir mejor. El problema aparece cuando esos agentes acceden a más información de la que necesitan “por si acaso”. Facturas, contratos, datos de clientes, informes internos… todo acaba conectado.

A diferencia de un empleado, un agente no tiene intuición ni contexto moral. Si alguien lo induce —mediante prompt injection o simples preguntas bien formuladas— a mostrar información, lo hará. Sin dudar. Sin levantar la mano. Sin avisar.

Tal y como señalan los expertos de Proofpoint, en 2026 veremos cómo los equipos de seguridad se ven obligados a monitorizar el comportamiento de los agentes, limitar sus privilegios y evaluar su riesgo continuamente. Traducido al lenguaje pyme: ya no basta con “instalar la herramienta y listo”.

Gobernar la IA sin matar la innovación

Aquí surge la gran pregunta del gerente: ¿cómo protegerse sin frenar el negocio? Porque nadie quiere volver al Excel eterno ni renunciar a la automatización que por fin libera tiempo.

La respuesta no está en desconfiar de la IA, sino en gobernarla con criterio empresarial. Igual que no darías acceso total a un becario el primer día, tampoco deberías dárselo a un agente digital.

Desde una lógica práctica, hay tres medidas que una pyme puede —y debe— adoptar cuanto antes:

Primero, principio de mínimo privilegio. Cada agente debe acceder solo a la información imprescindible para su función. Ni más, ni “por comodidad”. Revisar accesos puede parecer aburrido, pero es infinitamente más barato que una fuga de datos.

Segundo, clasificación de la información. No hace falta un sistema complejo, pero sí saber qué es confidencial, qué es sensible y qué es público. Si la empresa no lo tiene claro, la IA tampoco.

Y tercero, supervisión humana real. Proofpoint lo deja claro: “La verdadera ventaja provendrá de las personas: entenderlas, protegerlas y empoderarlas para tomar decisiones más inteligentes”. La IA ayuda, pero el juicio sigue siendo humano. Al menos, si queremos dormir tranquilos.

La nueva cultura del riesgo en la pyme

Este nuevo escenario obliga a un cambio cultural. El gerente ya no solo gestiona personas, proveedores o clientes, sino también identidades digitales autónomas. Y eso requiere conversaciones incómodas pero necesarias: ¿sabemos cuántos agentes están operando?, ¿qué datos tocan?, ¿quién responde si algo falla?

No es alarmismo. Es madurez empresarial. Igual que hace años aprendimos que la ciberseguridad no era “cosa de informáticos”, ahora toca asumir que la IA tampoco es solo una herramienta de productividad.

En 2026, crear futuro en una pyme pasa por abrazar la IA… sin cerrar los ojos a sus riesgos. Porque los agentes no duermen, no se cansan y no se equivocan como nosotros. Pero, si no se gobiernan bien, pueden cometer errores mucho más grandes. Y entonces sí, el problema ya no será tecnológico. Será estratégico.

Elena Carrascosa
Elena Carrascosa

Directora de Contenidos y experta en gestión de comunidades B2B. Desde 2019 impulsando Canal CEO, Barra de Ideas, Menudas Empresas y Mi Empresa es Saludable, comunidades especializadas en los territorios de Liderazgo, Gestión de Restauración, Bienestar Laboral y Gestión de Pymes con vocación de crecimiento.

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