Sage refuerza su apuesta por la inteligencia artificial y el cloud para impulsar la digitalización de las pymes españolas. Tras presentar sus resultados de 2025 y su hoja de ruta para 2026, la compañía defiende que el retraso de Verifactu, lejos de ser un freno, puede convertirse en una ventaja competitiva si se aprovecha bien el tiempo.
Si eres propietario de una pyme, probablemente 2025 te sonó a sprint. Normativa, inflación, talento, clientes más exigentes y, de fondo, el runrún de Verifactu. Muchos empresarios reconocen que esperaron “al último minuto”. No por dejadez, sino por puro agotamiento. ¿Quién puede con todo a la vez?
En este contexto, Sage ha cerrado su ejercicio fiscal 2025 con un mensaje claro: crecimiento, sí, pero con cabeza. La compañía creció un 10% en Iberia, liderando Europa, y sumó más de 10.500 nuevos clientes. El cloud ya supone el 86% de su negocio y los ingresos en servicios en la nube crecieron un 40%. No es casualidad.
José Luis Martín Zabala, managing director de Sage Iberia, lo explicó durante la presentación: “Muchas empresas han esperado hasta el último momento, lo que provocó un auténtico tsunami de demanda en el sector del software. Postponer Verifactu tiene claroscuros, pero también ha sido positivo para un tejido empresarial que no iba a llegar en condiciones”. Dicho de otro modo: el aplazamiento evita accidentes… pero no elimina la curva.
De la IA experimental a la IA que trabaja contigo
Aquí está una de las claves estratégicas de Sage para 2026: pasar de “probar” la inteligencia artificial a exprimirla en el día a día. No como ciencia ficción, sino como herramienta productiva. La compañía se declara “AI first” y no solo de cara al cliente: sus propios empleados ya trabajan con IA de forma intensiva, desde soporte hasta marketing.
El lanzamiento de Sage 200 Smart Edition con IA apunta directamente al corazón de la pyme española, ese tramo de 50 a 100 empleados donde la eficiencia es supervivencia. Automatización de tareas, previsiones de tesorería, asistencia inteligente… menos tiempo peleándose con la gestión y más tiempo pensando en negocio. ¿No era eso la digitalización?
A esto se suma el crecimiento de Sage Active, que ya supera los 3.500 clientes y ha tenido en España su mercado más dinámico. Y en el segmento medio, las soluciones Sage X3 y XRT apuestan por la verticalización: menos “café para todos” y más soluciones paquetizadas con partners para reducir costes y plazos de implantación.
Verifactu se retrasa, pero el camino empieza hoy
El dato es contundente: menos del 10% de las empresas está preparada para Verifactu y solo un 7% lo aplica. El retraso hasta 2027 es, sin duda, un alivio para muchas pymes que ya habían invertido y ahora sienten cierta inseguridad jurídica. Incluso un “valle” de inversión, como reconocen desde el sector.
Pero ojo: alivio no es excusa. El propio Martín Zabala lo dejó caer entre líneas: empezar ahora es ganar competitividad mañana. No se trata solo de cumplir con Hacienda, sino de ordenar procesos, ganar trazabilidad y profesionalizar la gestión. Lo que hoy parece una obligación administrativa, mañana será una ventaja frente a quien vuelva a esperar al último minuto.
Sage espera que la demanda de Verifactu vuelva a activarse en junio. Y no es casual que insista en una idea que muchos empresarios comparten en privado: hubiera sido menos intrusivo abordar a la vez la Ley Antifraude y “Crea y Crece”. Todo junto duele más… pero se cura antes.
Iberia como laboratorio de innovación (y de impacto social)
Otro mensaje potente: Iberia ya no es solo mercado, es polo tecnológico. El acuerdo global con Augusta Labs, laboratorio de IA portugués, convierte a la región en semilla del Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial de Sage. Ingeniería aplicada, velocidad de startup y escala global. Y con Barcelona como nuevo hub europeo, inaugurado en diciembre, esa pequeña “torre de Babel” tecnológica empieza a tomar forma.
Además, España será pionera en Europa en el lanzamiento del Sage Foundation Grow Program, un programa de mentoring y consultoría para ONGs y pymes del tercer sector que arranca el 4 de febrero. Impacto social, sí, pero con foco estratégico: transferencia de conocimiento y crecimiento sostenible.
Al final, la historia no va solo de software ni de leyes que se retrasan. Va de actitud. Verifactu llegará, la IA ya está aquí y la digitalización no espera. La buena noticia es que, por una vez, el reloj ha dado un respiro. La pregunta es inevitable: ¿lo vamos a aprovechar para caminar con sentido… o volveremos a correr cuando ya sea tarde?






