Cuando una startup sube al escenario de un Investor Day, proyecta más que sueños; busca socios con capital, experiencia y red. El reciente Madrid in Game Investor & Demo Day reunió a más de 250 inversores con el objetivo de movilizar 8 millones de euros para compañías del ecosistema gaming, un reflejo palpable del interés inversor en proyectos innovadores. Desde la primera edición del programa Start IN Up, las startups participantes han captado ya 10,5 millones de euros en financiación público-privada y creado 258 nuevos empleos.
Pero ¿quién puede realmente acceder a una ronda de inversión? ¿Cómo seleccionan los fondos los proyectos? ¿Qué alternativas emergentes ofrecen hoy la banca «amiga» del crecimiento?
Quién puede acceder a fondos y qué valoran
Para que una startup sea candidata a una ronda con fondo de capital riesgo o venture capital, debe mostrar al menos tres características clave: (1) modelo escalable con potencial de alto crecimiento, (2) diferenciación tecnológica o de mercado, y (3) equipo sólido con capacidad de ejecución. Algunas rondas iniciales (pre-seed o seed) aceptan prototipos o primeras métricas.
Los fondos valoran métricas objetivas: tasa de crecimiento, runway, tasa de retención de clientes (churn), unidad económica (unit economics) clara, y elementos de escalabilidad internacional. También se fijan en la calidad del pitch, propiedad intelectual, barreras de entrada y coherencia estratégica. Un fondo profesional esperará que el capital invertido se multiplique aplicando retornos significativos en 5–7 años.
Ingresar un fondo no siempre implica perder independencia. En rondas iniciales, los fondos suelen tomar una participación minoritaria y acompañar al equipo como mentores y facilitadores del crecimiento. En fases más maduras, hay modelos híbridos de venture debt (deuda para crecimiento) que combinan capital con préstamos que minimizan dilución.
Alternativas al capital riesgo y el rol de la banca
No toda financiación nace de fondos. Para muchas pymes, las líneas públicas o institucionales siguen siendo banderas de apoyo estratégico. Por ejemplo, el ICO Empresas y Emprendedores permite financiar inversiones, digitalización o liquidez para pymes y emprendimientos. El Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) apoya proyectos que implican expansión al exterior.
También operan fondos de coinversión gestionados por entidades públicas como COFIDES (Fondo FOCO, FIS) que actúan como palancas de riesgo compartido.
En el ámbito bancario, BBVA Spark es un ejemplo de complemento a los fondos tradicionales. Según su propia web, Spark es la unidad de BBVA destinada a emprendedores e inversores de capital riesgo, que ofrece servicios financieros y deuda adaptada a crecimiento. En 2024, Spark comprometió más de 500 millones de euros en financiación para startups, con más de 1.500 clientes, y expandió su presencia internacional. También ofrece crédito de crecimiento (venture debt) para acompañar sin diluir excesivamente.
Por ejemplo, recientemente, Spark cerró una operación de 3 millones de euros con Cafler, plataforma tecnológica para servicios automotrices, para impulsar su crecimiento global.
Así, una startup puede combinar financiación de fondo con deuda especializada, manteniendo control y optimizando condiciones según madurez y necesidades.
Madrid in Game: un banco de pruebas real
Durante el Investor & Demo Day celebrado en el Campus del Videojuego de Madrid, las startups presentaron propuestas como Emaze Gaming, Civersia, Evveland, HechicerIA, UFO LAB, entre otras, frente a inversores nacionales e internacionales como Boost Capital Partners, BITKRAFT Ventures, Kfund, Adara, Wayra o CreaSGR.
Ese tipo de citas permiten que un proyecto pase del “sueño” al “protocolo”: quienes escuchan el pitch, analizan las métricas y toman decisiones inmediatas o entre días. Para los inversores, jornadas así son oportunidades de desembocar en rondas en caliente o iniciar diligencias.
Para una pyme que aspira a acceder a ese tipo de ronda, estar presente en eventos sectoriales y demostrar avance tecnológico y tracción, es clave. Al mismo tiempo, contar con apoyo financiero intermedio puede ser puente hasta la ronda institucional.
Claves finales para fundadores con ambición
- Prepara métricas reales y confiables desde el minuto uno: crecimiento, costes unitarios, margen bruto.
- Mantén flexibilidad en tu estructura accionarial: acepta socios minoritarios o deuda convertible para conservar control.
- Diversifica la financiación: mezcla fondos de inversión, líneas públicas, venture debt o apoyos institucionales.
- Aprovecha herramientas bancarias para escalar: cuentas multicurrency, runway extendido, factoring o confirming, pagos internacionales.
- Participa en eventos de inversión y demuestra avances tangibles (clientes, pilotos, alianzas) para generar confianza inversora rápida.
El Madrid Investor Day pone en escena que el ecosistema español de startups está listo para invertir en innovación que trasciende el local: el reto no es solo levantar capital, es invertirlo con visión. Para los gerentes y fundadores que quieren crecer con sentido, conocer el lenguaje, lógica y dinámicas de los fondos es tan esencial como construir un buen producto.






