El liderazgo audaz es la propuesta de Iñaki Ortega para los directivos que quieran sobrevivir en la era de la IA a través de cinco conceptos clave de management.
Ser CEO se ha convertido en aspiración de época. Suena bien en LinkedIn, queda de maravilla en una presentación y genera la ilusión de haber llegado a algún sitio. Aunque, si nos ceñimos a los datos, la imagen es más contradictoria de lo que parece: según la Encuesta Global Gen Z y Millennials de Deloitte 2025, realizada a más de 23.000 jóvenes de 44 países, solo el 6% de la Generación Z señala que su principal objetivo profesional es alcanzar una posición de liderazgo. Hablan mucho de emprender, de impacto, de propósito. Pero asumir la responsabilidad última de una organización es otra conversación. Una que Iñaki Ortega, doctor en economía, director general de LLYC y uno de los analistas más lúcidos del ecosistema empresarial español, lleva años observando con atención. Y ha decidido escribir sobre ella. Su último libro, ¿De verdad quieres ser CEO? Liderazgo audaz, publicado por Editorial Almuzara, arranca con un dato que debería hacer reflexionar a más de uno: hasta el 80% de los directivos no supera los 30 meses de mandato.
Treinta meses. Poco más de dos años para demostrar que la empresa va mejor contigo que sin ti, que las ventas crecen, que el equipo funciona, que los clientes están satisfechos, que los costes se controlan y que la financiación está garantizada. Y todo eso en un entorno de volatilidad permanente, transformación tecnológica acelerada y una inteligencia artificial que está redibujando las reglas del juego antes de que muchos hayan terminado de aprenderlas. ¿Todavía quieres ser CEO?
La pregunta no es retórica. Ortega no escribe para desanimar, sino para preparar. El libro no es un manual de éxito fácil —como bien señala Toni Ruiz, CEO de Mango, en su reseña: "Este no es un libro sobre el éxito fácil; es un tratado sobre el compromiso absoluto"—. Es una hoja de ruta para quienes están dispuestos a jugarse el pellejo de verdad. Y aunque el autor dirige su mirada a la alta dirección, los cinco conceptos que vertebran la obra son igual de válidos para el gerente de una pyme que para el CEO de una multinacional. Porque liderar una empresa de quince personas en un mercado competitivo exige exactamente el mismo tipo de coraje.
Cinco conceptos que no caducan
El primero es la audacia. No la temeridad, sino la disposición a plantar cara cuando el entorno cambia —y el entorno siempre cambia—. Ortega defiende que la audacia es lo único que impide que la transformación constante arrase con la empresa y, de paso, con quien la dirige. Esconderse no es una estrategia: es aplazar lo inevitable.
El segundo es el esfuerzo, entendido en su sentido más exigente. No el esfuerzo de las horas largas, sino el de la resiliencia real: gestionar los momentos de crisis con oficio, desaprender lo que ya no sirve y volver a aprender aunque la experiencia acumulada pese, y tener la capacidad de crecer precisamente en la adversidad. Es lo que el autor llama, en uno de los títulos de capítulo más certeros del índice, "antes de que te rindas".
El tercero, y quizá el más contraintuitivo para quien lleva años construyendo autoridad, es la humildad. Aceptar las propias limitaciones y dejarse aconsejar no significa considerarse inferior, sino reconocer que ningún líder tiene todas las respuestas y que quien actúa como si las tuviera tarda más o menos en estrellarse. En un mercado donde el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial advierte que el 39% de las competencias laborales cambiarán o quedarán obsoletas antes de 2030, la humildad intelectual no es una virtud decorativa: es una herramienta de supervivencia.
El cuarto concepto es la racionalidad. Los datos, la ciencia, la matemática y la heurística son, según Ortega, las armas del momento. La tecnología ha impregnado la gestión empresarial de una complejidad que ya no puede resolverse solo con intuición o experiencia. Hay que estudiar el idioma de los números y no delegar esa comprensión en otros. Un gerente que no entiende qué le están diciendo sus métricas es un gerente que toma decisiones a ciegas.
El quinto es la comunicación. Y aquí Ortega va más allá de "hablar bien en público". La comunicación es, en su visión, la palanca para volar: construir una presencia sólida, convertirse en activista de las propias convicciones y de la empresa, y dominar el relato en un mundo hiperconectado donde la reputación se construye —o se destruye— en tiempo real. El capítulo dedicado a este concepto incluye desde el clásico "discurso del ascensor" hasta la gestión del relato en lo que el autor llama, con ironía precisa, "una dieta para la era Trump".
Por qué vale la pena leerlo
Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, resume bien el espíritu del libro: "En estos tiempos de incertidumbre, las empresas debemos, sin duda, apostar por esa audacia que el profesor Ortega señala a la hora de buscar a los mejores directivos." No es un elogio de cortesía: es una descripción de por qué este tipo de reflexión importa ahora más que nunca.
Iñaki Ortega es director general de LLYC, ha asesorado a gobiernos y grandes empresas, fue parlamentario vasco y director general de desarrollo económico de Madrid, y dirige los programas de liderazgo público de la CEOE. Su libro tiene la textura de quien ha visto de cerca cómo se toman —y cómo se evitan— las decisiones que definen el futuro de una organización.
¿De verdad quieres ser CEO? Liderazgo audaz (Editorial Almuzara, 136 páginas, 14,95 euros) es una lectura breve y densa a la vez: de las que se leen rápido y se digieren despacio. Para quien lleva una empresa encima, una pregunta final: ¿cuántos de esos cinco conceptos están activos en tu forma de dirigir?
Fuentes: dossier de prensa de Editorial Almuzara para el lanzamiento de ¿De verdad quieres ser CEO? Liderazgo audaz*, de Iñaki Ortega (2026); Encuesta Global Gen Z y Millennials de Deloitte 2025; Future of Jobs Report 2025, Foro Económico Mundial.*





