El liderazgo humanista, la clave para retener talento 

por Candela Méndez del Olmo | Jun 17, 2026

La figura del líder se ha consolidado como un factor clave en las empresas. Según el informe anual 'Claves del nuevo equilibrio laboral: tendencias y retos 2026' elaborado por Pluxee, compañía líder global en servicios de beneficios y engagement para empleados. El 72% de los trabajadores asegura que contar con un buen líder influye de forma significativa en su decisión de permanecer en una empresa o buscar nuevas oportunidades profesionales. 

El estudio identifica las cualidades que los empleados consideran esenciales en un buen líder. La comunicación transparente encabeza (68%), la capacidad para motivar al equipo (62%) y la empatía y el apoyo emocional (62%), encabezan la lista. En segundo plano, destacan factores como la flexibilidad y adaptabilidad (49%) o las habilidades técnicas (26%). 

En un entorno laboral en el que el bienestar de los empleados, el bajo nivel de compromiso de las plantillas y desafíos como el absentismo, el liderazgo se ha vuelto un pilar decisivo para impulsar el compromiso. Sin embargo, los resultados del informe de Pluxee reflejan una realidad mejorable: apenas el 15% de los trabajadores se declaran muy satisfechos con su líder.

Liderazgo bajo la lupa generacional 

El estudio revela que la percepción sobre los líderes varía según la generación a la que pertenecen los empleados. Los profesionales de la Generación Z son quienes muestran una valoración más positiva de sus responsables. 1 de cada 4 les otorga puntuaciones de entre 9 y 10. En cambio, entre las demás generaciones este nivel de valoración apenas alcanza alrededor del 14%, siendo los Millennials y la Generación X los colectivos más críticos. Según Miriam Martín, Directora de Comunicación y Marketing de Pluxee España. 

“Nuestros datos apuntan en una dirección clara. Los empleados señalan que la calidad de los líderes influye de forma significativa en su decisión de quedarse o marcharse, y actualmente solo el 15% afirma estar muy satisfecho con quien le lidera. Esto sugiere que existe un margen de mejora en el liderazgo que puede tener efectos en el absentismo, la rotación y el engagement”, Miriam Martín

Las expectativas sobre lo que define a un buen líder también presentan diferencias generacionales. Aunque la mayoría de los trabajadores coinciden en destacar la importancia de una comunicación clara y honesta, la capacidad de inspirar al equipo y la empatía, cada grupo otorga un peso distinto a determinadas competencias. Los Millennials son quienes más aprecian la transparencia en la comunicación (73%) y la capacidad de adaptación y flexibilidad (55%). Por su parte, la Generación Z concede una mayor relevancia a los conocimientos y habilidades técnicas de los líderes (29%), una cifra superior a la registrada entre la Generación X (24%) y los Baby Boomers (21%).

“La respuesta probablemente no se encuentre solo en reforzar competencias técnicas o de gestión: los empleados también valoran la comunicación transparente, la empatía y la capacidad de motivar. En 2026, el liderazgo humanista parece consolidarse como una palanca relevante a la hora de construir organizaciones más comprometidas, productivas y resilientes”, Miriam Martín

Un liderazgo más humano

Las organizaciones se enfrentan al reto de revisar y fortalecer sus modelos de liderazgo para alinearlos con unas expectativas laborales cada vez más exigentes y diversas. La combinación de bienestar, motivación y comunicación efectiva se perfila como un eje estratégico más allá de la gestión tradicional de equipos. En este sentido, invertir en el desarrollo de líderes capaces de generar confianza y compromiso no solo impacta en la satisfacción de los empleados, sino también en la sostenibilidad y competitividad de las empresas a medio y largo plazo.

Candela Méndez del Olmo
Candela Méndez del Olmo