Para quienes nunca han oído hablar del método de financiación Payback, podríamos resumirlo en la siguiente frase: la forma de convertir las compras en ahorros para la jubilación.
Y es que, este tipo de financiación trata de ahondar en uno de los grandes dilemas de las próximas décadas para miles de trabajadores y trabajadoras: complementar o no la pensión a través de una solución privada.
Lo cierto es que la planificación financiera a largo plazo tiene cada vez más en cuenta este tipo de modelos, que vinculan directamente las compras cotidianas con contribuciones a planes de pensiones.
¿En qué consiste el método Payback?
El método payback consiste en derivar una proporción de cada compra que realiza un consumidor o consumidora, de manera automática, a un producto de ahorro para la jubilación, por ejemplo, un plan de pensiones. De esta forma, cada compra diaria aporta por defecto una cuantía económica al mismo. Se trata, en definitiva, de una especie de programa de contribución automática a las pensiones, lo que en inglés se denomina automatic contribution.
En el ámbito laboral, esta opción supone una vuelta de tuerca a las aportaciones salariales que se realizan (desde la nómina) a los planes de pensiones facilitados por las empresas. En el caso del payback, el ahorro dependerá del consumo cotidiano, del gasto en definitiva.
Vincular compras y aportaciones
La implementación de esta metodología requiere varios elementos esenciales:
Una plataforma tecnológica de gestión de pagos y seguimiento, donde el usuario registra sus métodos habituales de pago: Estas plataformas rastrean las compras realizadas y calculan automáticamente el porcentaje que corresponde como aporte al plan de pensiones.
Acuerdos con comercios o entidades prestatarias de servicios: Los establecimientos adheridos a la iniciativa aportan un porcentaje pactado de la compra, lo cual transforma una parte de las compras habituales en una contribución al plan de pensiones.
Vinculación con un producto financiero de jubilación: Las aportaciones que se generan con cada compra no quedan en la aplicación sino que se ingresan en un plan de pensiones individual o colectivo que el usuario ha contratado. La normativa fiscal vigente puede permitir beneficios adicionales sobre estas aportaciones. En España, por ejemplo, las aportaciones a planes de pensiones pueden estar sujetas a exenciones fiscales dentro de unas condiciones y unos límites estipulados por ley.
Este método facilita el ahorro de forma automática y puede ayudar a ciertos individuos a contribuir más activamente a su plan de pensiones.
En España, la plataforma Pensumo, promovida por Ibercaja, permite al usuario vincular sus tarjetas bancarias a una app financiera. Cada vez que paga con estas tarjetas en comercios asociados, un porcentaje de la compra se ingresa automáticamente en su Plan de Pensiones Pensumo. El sistema no cuenta con costes de alta asociados. ni exige una aportación inicial al plan de pensiones. Además, Ibercaja ha firmado acuerdos con grandes plataformas y comercios (Decathlon, Ikea, Lidl, Fnac, etc) donde el porcentaje destinado al plan puede ser mayor.
Las ventajas del método payback
Para los usuarios y usuarias:
1. Aumenta el compromiso financiero, pues cada compra actúa como un recordatorio del objetivo de ahorro.
2. Posibles beneficios fiscales derivados de la normativa fiscal en vigor para las aportaciones a planes de pensiones.
Para los establecimientos adheridos:
3. Fidelización de clientes gracias a las alianzas comerciales.
4. Aumento del compromiso, por parte de las marcas, con el bienestar financiero de la clientela.
Un modelo de ahorro capaz de transformar el consumo en seguridad financiera
El método de financiación payback es interesante de cara a una gestión de ahorro a largo plazo y un aumento del compromiso con el bienestar financiero, pues reduce barreras psicológicas al automatizar la decisión de ahorro. Sin embargo, deben tenerse algunas consideraciones en cuenta:
El grado de educación financiera del usuario, que debe comprender perfectamente el producto, y saber que las aportaciones generadas no son reembolsables de inmediato, sino que se destinan a la época de jubilación.
El grado de comprensión de la normativa fiscal. El acceso a las aportaciones está regulado por la legislación de planes de pensiones, con reglas específicas sobre deducciones y exenciones tanto en la tributación anual como a la hora del rescate.
El grado de transparencia sobre las comisiones y los rendimiento esperados. Los planes de pensiones y fondos de inversión mantienen, habitualmente, comisiones de gestión y rentabilidades variables.
En definitiva, resulta crucial que todas estas condiciones estén claramente explicadas para evitar expectativas poco realistas.





